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La comarca
La comarca de Los Monegros es el Desierto Vivo de
Europa, desierto por la gran extensión y aridez de su
estepa, y vivo por la extraordinaria vida natural y económica que su
tierra y sus gentes nos ofrecen.
Nuestra comarca está situada a caballo entre las
provincias de Zaragoza y Huesca, su columna vertebral es la Sierra de
Alcubierre, esta sierra según expresión del fraile Don Teobaldo cuando en
plena guerra de la Independencia organizaba la defensa de este territorio
puede definirse como “la llave de la provincia de Huesca” llegando
desde Zaragoza.
Ocupa una superficie de 2.794,90 kilómetros cuadrados
y mantiene una baja densidad de población ( 7,8 habitantes /km2 ). Sus
gentes son hospitalarias , muy arraigadas al medio rural, con un elevado
espíritu de laboriosidad y austeridad, se agrupan en 31 municipios y 49
núcleos de población bien comunicados entre sí. Existe en nuestra comarca
un pujante movimiento empresarial y de actividad económica que rompe
definitivamente con el tópico de Los Monegros- tierra desértica.
La vida en la comarca está marcada por la existencia
de un cauce de agua artificial, se trata de El Canal de Los Monegros,
auténtico motor del desarrollo de la comarca y elemento propiciador de los
grandes contrastes de naturaleza que en esta tierra podemos encontrar. Aquí
pasamos de la gran aridez de los característicos secarrales monegrinos al
vergel de los nuevos regadíos, situación privilegiada que permite encontrar
una biodiversidad difícilmente igualable en una gran parte del continente
europeo. Los Monegros nos ofrecen a la vez paisajes de soledad y de belleza
natural únicos en Europa por una parte, y un territorio bien organizado con
un tejido social y productivo preparado para enfrentarse a cualquier reto
económico o social por otra parte.
Contamos con una abundante y diversa flora y fauna ,
cerca de nuestro hotel se encuentra la Laguna de Sariñena, que está
considerada como uno de los humedales más importantes de Europa, zona de
paso y parada obligatoria para las aves migratorias y que alberga una
importante colonia de aves acuáticas que despiertan el interés del viajero.
A escasos kilómetros de este encantador humedal nos
encontramos con la estepa monegrina y su característica flora esteparia, que
alterna los grandes cubilares y sardas con profundos galachos y regueros que
nos modelan un paisaje inigualable, siempre a mano nuestras sierras de
Alcubierre, Santa Quiteria y los aledaños de La Valcuerna. Aquí podemos
encontrar con facilidad desde el jabalí, el ciervo, el zorro, la avutarda o
el buitre y otras rapaces, hasta la liebre, la perdiz, la tórtola y otras
especies cinegéticas que abundan en nuestros campos.
La soledad de nuestros campos y la hospitalidad
de nuestras gentes es un bálsamo para los sentidos.
Lugares de interés que merecen ser visitados por el
viajero y que podemos encontrar a corta distancia unos de otros son:
v El Monasterio
cisterciense de Villanueva de Xijena, a 60 kilómetros
v La Laguna de
Sariñena, a 43 kilómetros
v El parque
natural de La Gabarda en Sodeto y Alberuela de Tubo, a 40 kilómetros
v La Cartuja
de Las Fuentes, en Sariñena a 40 kilómetros
v El Santuario
de Nuestra Sra. de Magallón en Leciñena, a 2 kilómetros
v La llamada
ruta de la vieja cultura del agua con sus antiguos pozos y balsas.
v Ermita de
San Caprasio, el otero más alto de Los Monegros, a 24 kilómetros.
v Las saladas
de Bujaraloz, a 60 kilómetros.
A un paso de nuestra casa está la ciudad de Zaragoza y
su entorno, con todo su atractivo y su importante oferta turística y
cultural.
v
Basílica del Pilar, en
Zaragoza a 30 kilómetros
v El Palacio
de la Aljafería, en Zaragoza a 30 kilómetros
v El área
natural de La Alfranca, con su palacio y centro de recuperación de aves
silvestres, 30 kilómetros.
Nuestra cultura milenaria, nuestras costumbres y
tradiciones mantenidas con esmero durante siglos, nuestra cocina recia y
delicada, dulce y abundante, hacen que el viajero se sienta a gusto en esta
tierra dura y salvaje, pero acogedora y agradecida. |